Un combate urbano muy particular

Un librero especialmente caristmático da un golpe de estado y toma la silla del papa. Desde allí funda una nueva religión, pasa la sede del vaticano a Barcelona y prohibe todos los videojuegos, las películas de acción, la literatura fantástica, el manga, los cómics y demás entretenimientos que no encajen con sus gustos. Esta decisión hace que todos los fans de esos pasatiempos se lancen a luchar contra el régimen y sus agentes. Este es el argumento del comic español Fanhunter de Cels Piñol, el cual es llevado por DEVIR a los juegos de mesa.

En 2017, DEVIR publicó Fanhunter Urban Warfare en el que se desarolla una dinámica de batalla muy semejante a Heroquest, Imperial Assault o Zombicide. En ella se enfrentan las tropas de fanhunters, cuerpo de élite del régimen, contra la resistencia armada de los fans. De esta forma da la posibilidad de que los participantes tomen un bando y luchen por derrotar a sus rivales. 

Las batallas pueden responder a un modo campaña o ser una escaramusa. En la modalidad campaña un jugador dirige las tropas dictatoriales y el otro las de la resistencia. En esta dinámica ambos tienen objetivos por cumplir, dentro de escenarios descritos a detalle. En el sistema de escaramuza se organizan partidas rápidas en las que solo uno de los participantes podrá sobrevivir. En ambos casos, la dinámica de batallas utiliza dados, con los que hay que igualar o superar un número determinado para que un ataque tenga éxito. A esta dinámica se agregan personajes tomados de las páginas de los comics que funcionan como líderes de batalla y que, con sus poderes, pueden inclinar la balanza a su favor.

Fanhunter Urban Warfare es un juego en el que la suerte es un factor determinante en las batallas. No por ello la estrategia queda de lado, pero seamos sinceros, será necesario tener una buena mano para lanzar los dados. Este juego cuenta con detalladas figuras, pintables, y tableros reversibles detallados y con elementos de escenografía para dar una ambientación más detallada. En fin, estamos ante un juego que cuenta con los elementos necesarios para divertirnos a lo largo de 45 minutos en una batalla urbana.

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